14 dic 2012
13 dic 2012
Reflexiones Jorge Bucay
Hablamos del amor en el
sentido de que «nos importe el bienestar del otro». Nada más y nada menos. El
amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo
ver al otro sin querer cambiarlo. Más importante que la manera de ser del otro,
importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar a mi lado. El placer
de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que
necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor .Una pareja es más que una
decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera
diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la
decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos
el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero
de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de
nutrirnos, como ya dijimos. Que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro
crecimiento personal."El amor se construye entre dos, sobre la base de una
química que nos hace sentir diferentes. Quizás por la sensación mágica de ser
totalmente aceptados por alguien.
Jorge Bucay del libro ( Amarse con los ojos abiertos)
11 dic 2012
Quiero impedir la distancia
Quiero impedir la distancia para acercarme sigilosamente depositando en tus labios esos besos cálidos, y llevarte lentamente a la orilla de mis deseos Quiero llorar las lágrimas contenidas tanto tiempo que se esconden detrás de mi mirada, porque de tus caricias nacerá la calma. Habitarte en todo momento, sintiendo que a tu lado descubro un mundo nuevo. Ser esa compañera constante, consecuente, amiga de tus silencios, cómplice de tu presente, la ternura de mañana, quiero que bebas ésas lágrimas, como agua bendita, ser simplemente en tu vida lo que necesitas, verte libre respirando un aire limpio y puro de amor, sin temor al después, sin pensar en el quizás, darte felicidad, la que necesites, verte libre, adentrarnos al mar de nuestros sueños, para que sientas lo que siento, impedir tantas ausencias, recuperando los detalles de nuestros momentos inolvidables, no permitir que la vida nos arrastre, que el tiempo implacable nos llene de añoranzas, que por distantes, agonizamos sin sentido, teniéndonos al alcance de un suspiro, que por capricho del destino, sentimos ése cansancio que nos hace daño. Colmarte de todo lo que añoras, si al fin y al cabo somos dos enamorados que vivimos esprando el momento sublime de ser nosotros.
Autora Beatriz Favre
9 dic 2012
Poema XXl
Venias galopando la vida, llevando a cuestas
tantos años, de historias, encuentros y desencuentros,
ibas por esos caminos, pálidos, de la vida,
con mustias sonrisas, mirabas el nuevo día,
con tu soledad y tu vida, encerrando en tus puños
sueños de noches interminables, emborrachándote de luna,
esperando el nuevo día, galopando la vida, construías
en tu mundo, una isla, donde vivías, viendo la herida
abierta en el cielo, que dejaba el sol, al desplomarse vencido
en otra tarde que termina, y galopabas la vida, galopabas,
ganándole batallas, a la soledad, y a las nostalgias, a los
besos olvidados que enmudecían tus labios, ternuras infinitas
que fuiste acumulando, susurrando
palabras, a tu corazón,
con aromas de otoño, palpitando tu destino….
Bastó entonces, un “buenos días”, “una sonrisa”, “una poesía,”
para que tus manos se abrieran, y volaran a mi, esos sueños
que dejaron de ser quimeras, y en mi alma florecieran.
Saliste de tu isla, y te apoderaste de mi vida, tu corazón al amor, lo
desbocó, y estaba con vida, latiendo en medio de los dos, tu vida y la mía
dejaron de ser utopías, fluyendo este amor, atemporal, desplegamos las alas,
guiaste mis pasos,
proyectando ese camino, confiando en vos, creyendo en mi,
y, en esta luz que es nuestro presente, como faro que alumbra el mañana
ese futuro de anhelos de amor eterno, que se consolidó
a la distancia, le dimos forma, le dimos tiempo, pausa y sosiego, para
que perdure , haciendo realidad esos sueños.
La vida nos espera, con nuevas ilusiones, sin distancias, sin
nostalgias, con regresos sin despedidas, con torrentes de caricias nuevas, con
ternuras compartidas, con racimos de sonrisas, amaneceres blancos en que nos miremos a los ojos, en silencio,
apretando esa mirada, callando las palabras, las manos entrelazadas, el fuego
en el alma.
La vida de los dos., la que
soñamos, la que alimentamos, porque nos amamos.
Del libro “Nuestro amor es poesía” Imaginante EditorialISBN 978-987-1897-11-7
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


