Soy el surco donde siembras con tus manos
en mil caricias, las semillas que traes en tu corazón.
Eres el sol, el aire y la lluvia fresca, que hace que este amor
en mi alma florezca
en mi alma florezca
Soy la aurora blanca que te despierta cada mañana, para bendecir tu
jornada, entibiando tu alma, te beso en la distancia.
Eres mi ocaso rojo, mi noche estrellada, mi dulce silencio, mi oración
al cielo, pidiendo a Dios nos guíe, en este sendero que elegimos para cosechar
los frutos de un amor genuino, puro y verdadero.
Somos en fin todo el universo, cuando nuestras manos se entrelazan, nos
detenemos en una mirada, cuando nos alcanza la nostalgia, cuando morimos
embriagados de vida envueltos en un abrazo, o cuando en la ausencia nos
extrañamos.
Autora Beatriz Favre
