22 ene 2013

Quisiera



Quisiera contarte, tantas cosas
que se amotinan en mi pecho
y en lágrimas desbordan.
Quisiera que sepas, sin  vueltas

todo lo que por mí pasa y en mí queda
para que no tengas dudas, ni intrigas
de porque esta tristeza, que cada día
parece volverse más  inmensa

tan inmensa  e insuperable
como este amor que por ti arde
quema como fuego, desborda
como río por mis venas, me ahoga

como soga colgada del cuello
se esfuma como nubes llevadas
por el viento y vuelve como tormenta
 para decirme que tanto te amo

que no se lo que es vivir si no te tengo.
Que en tu ausencia todo es blanco y negro
que el vacío que me dejas, es un precipicio
al que caigo sin remedio, quisiera, ah!

como quisiera que me comprendas
que te atrevas a buscarme y en tus brazos
con amor me contengas, sentirte cerca
respirar tu aroma, cerrar mis ojos
y dormir sabiendo amor que no estoy sola    Autora Beatriz Favre

21 ene 2013

Cada día que amanece



Cada día que amanece me trae
una promesa nueva, se cuelgan de mis ojos
esperanzas renovadas, bajo éste cielo de enero
y me quedo a la orilla de mis pensamientos

Dejando a mi mente peregrinar
hasta allí, donde solo Dios puede llegar
hay un espacio de luz,  signos, esperas, olvidos
calladas palabras, pedazos de sueños, poemas

nunca escritos, y sigo, con mi mente en blanco
buscando encontrar en el silencio de mi espíritu
toda esa verdad, tomando conciencia, que la vida
empieza y termina, cuando llegas a la cima,

de tu vida espiritual, aunque creas que lo logres,
ése camino nunca tiene final, solo hay un principio
encontrarás muchos vacíos, tal vez  nunca halles
la salida, el camino es infinito, solo hay que intentarlo
día tras día , logrando así ser mejor persona en la vida     Autora Beatriz Favre

20 ene 2013

Volveré...



En mis manos llenas de otoño,
con el calor de aquel verano,
a vestir tu alma, con todo mi amor,
volveré amor mio, volveré a tu lado,
juntos esperaremos el alba, despues
de una noche larga...
y habrá promesas que no olvidaremos
volveré,y habrá un torbellino de caricias,
no nos dolerá la ausencia
Aprendimos a amarnos, a pesar de la distancia,
entonces volveré, y juntos desahogaremos
estas ansias de besos, que audaces, e intrépidos,
nos queman en el cuerpo,
Escalaremos montañas de sueños,
Bucearemos profundos mares de proyectos,
Surcaremos cielos azules de esperanzas,
la vida es fugaz, como una estrella de verano,
volveré, y habrá llantos y suspiros,
cerraré mis ojos, besarás mi frente,
desearás retenerme, y en ti quedaré por siempre,
volveré, porque somos una misma historia,
y una pregunta quedará en el aire flotando
¿Qué, nos hizo querernos tanto?                          Autora Beatriz Favre

19 ene 2013

Sombra de mi sombra



Con pereza de sábado,
 apareces  en el horizonte
una alfombra azul es el cielo,
que se extiende  para recibirte
con la majestuosidad de un rey
Ay! sol, que solos nos encontramos vos y yo!

En esta playa de doradas y húmedas arenas
las huellas de mis pies van quedando.
Oteando a lo lejos, más allá del horizonte
entre nubes de algodones, su rostro veo

No es que pierdo la cordura, no, estoy segura
que allí en algún lugar ignoto, están sus ojos
contemplando el amanecer, queriéndome ver
surcando el cielo, como un ave solitaria

buscando donde anidar, lo sé, lo percibo
Siento sus manos en mi piel como siento el sol
y me dejo acariciar y me entrego a él.
Descarnada soledad que  me asalta
y  te vuelves sombra de mi sombra en la mañana

Autora Beatriz Favre
Fotografía Beatriz Favre

18 ene 2013

Quizás no....



Quizás no tenemos la suficiente audacia, y nos consume el hastío de la ausencia. Que nos marca el acorde de la distancia y toleramos la costumbre de no vernos, aunque nos duela la herida y sangra, y se apodera de nuestros pensamientos los recuerdos. Disfrazándonos de melancolías, quizás nos falte el deseo intenso de tenernos y sin quererlo marchitamos los sueños, o tal vez nos extrañamos tanto que no nos damos cuenta del daño que nos hacemos Y somos concientes que nos amamos lo sentimos en la piel y en el cuerpo, en el alma y a corazón abierto. Desperdiciamos tiempo, quizás por acostumbramiento, y aunque la vida nos está reclamando será entonces que debemos ser valientes y animarnos, intentarlo al menos, porque de antemano ambos sabemos que juntos es nuestro destino, el premio que Dios quiso desde el primer momento para dejar de ser dos solitarios, deambulando sin sentido, hasta encontrarnos y descubrirnos.
 
Autora Beatriz Favre